Cómo jugar a FreeCell: siete técnicas y cómo usar un reparto demostrado
FreeCell es casi todo habilidad: ves todas las cartas desde la primera jugada. Cada reparto de aquí ha sido demostrado ganable por un solucionador independiente antes de llegarte, y eso cambia cómo deberías jugar: un callejón sin salida nunca es mala suerte, es un orden de jugadas que puedes deshacer.
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Los huecos son aparcamiento, no almacén
Cada carta parada en un hueco es una carta menos que puedes mover de golpe. Trata el hueco como un sitio por el que una carta pasa, y termina cada secuencia con tantos huecos libres como tenías al empezar.
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Aprende la única fórmula que lo gobierna todo
Puedes mover (huecos libres + 1) × 2 ^ (columnas vacías) cartas a la vez. Tres huecos y ninguna columna vacía mueven cuatro cartas. Tres huecos y una columna vacía mueven ocho. Esa duplicación explica la técnica siguiente.
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Una columna vacía vale más que un hueco vacío
Un hueco suma uno a tu capacidad; una columna la duplica. Cuando puedas crear cualquiera de los dos, crea la columna. Ojo a la excepción: al mover hacia la propia columna vacía, esa columna no cuenta, así que el traslado es la mitad de grande.
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Cuenta tu capacidad antes de comprometerte
Antes de empezar un traslado largo, cuenta cuántas cartas puedes mover de verdad. Iniciar un movimiento de seis cartas con capacidad para cuatro deja cartas varadas en los huecos y te cuesta la posición. El número es barato de calcular: hazlo primero.
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Excava hacia el as más enterrado
Un as bajo seis cartas es el reloj de todo el reparto. Dirige tus primeras jugadas hacia él en vez de hacia lo más fácil, porque cualquier otro plan acaba esperándolo.
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Sube cartas tarde, no pronto
La base no es un marcador. Un cinco subido ya no puede recibir un cuatro. Mantén disponibles las cartas medias para recibir hasta que las que irían encima ya hayan salido.
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Un callejón sin salida es un error de orden: deshaz
Cada reparto de aquí lo ha resuelto un solucionador que no comparte código con el repartidor, y la solución se reproduce contra las reglas del juego. Así que si te atascas, la victoria existe. Deshaz hasta la última decisión real en vez de repartir de nuevo.
La fórmula de la segunda técnica es lo único que merece memorizarse. Casi todas las derrotas en FreeCell son un traslado intentado con una capacidad que el jugador nunca contó.